El vaso, el karma y el capullo inquisidor
El vaso no tiene la culpa Hay dos maneras de levantarse un lunes. Una consiste en abrir los ojos, mirar el techo y pensar que comienza una nueva semana…
El vaso no tiene la culpa Hay dos maneras de levantarse un lunes. Una consiste en abrir los ojos, mirar el techo y pensar que comienza una nueva semana…
Ni una, ni dos, ni catorce Tengo una cierta obsesión con el número tres. Nada esotérico, aclaro. No enciendo tres velas antes de una reunión, no consulto el horóscopo…
La semana pasada, en una cena con amigos, tuve la suerte —o la imprudencia, que a veces son la misma cosa con distinta corbata— de sentarme al lado de un…
El otro día me tomé un café con un amigo. Uno de esos cafés que empiezan hablando del tiempo, pasan por los hijos y acaban, sin que nadie sepa muy…
Un artículo sobre empleados invisibles, toxicidad corporativa, enchufismos y la obligación directiva de medir el valor real. Hay empresas donde, si uno camina despacio por los pasillos, puede escuchar…
La semana pasada, al subir a la web mi último artículo y agitarlo por redes como quien sacude un mantel lleno de migas —a ver qué cae—, mi hermano…
© 2025 | Todos los derechos reservados